PORTADA DULZAINAS EN EL QUIJOTE BLOG 300X200Dulzainas en el Quijote.
¿Sabías que Cervantes hace alusión a las dulzainas en el Quijote?
y ¿Sabías que el nombre de Dulcinea viene de Dolçaina/Dulzaina?

En el 400 Aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, dulzaina.com.es rinde homenaje al considerado la máxima figura de la literatura española, haciendo alusión a unos estudios muy interesantes que unen a las dulzainas con cervantes.


En el Don quijote de la Mancha, segunda parte Capítulo XXVI aparecen las palabras Dulzainas y chirimías.

—¡Eso no! —dijo a esta sazón don Quijote—. En esto de las campanas anda muy impropio maese Pedro, porque entre moros no se usan campanas, sino atabales y un género de dulzainas que parecen nuestras chirimías; y esto de sonar campanas en Sansueña sin duda que es un gran disparate.
La información ha sido recogida del Centro Virtual Cervantes.

También hace referencia por segunda vez Cervantes en el Quijote da una definición del albogue que no tiene nada que ver con el instrumento en cuestión. En el capítulo LXVII, de la parte II, “De la resolución que tomó Don Quijote de hacerse pastor y seguir la vida del campo, en tanto que se pasaba el año de su promesa, con otros sucesos en verdad gustosos y buenos”, se dice:

-¡Válame Dios -dijo Don Quijote-, y qué vida nos hemos de dar, Sancho amigo! ¡Qué de churumbelas han de llegar a nuestros oídos, qué de gaitas zamoranas, qué de tamborines, y qué de sonajas, y qué de rabeles! Pues ¡qué, si entre estas diferencias de música resuena la de los albogues! Allí se verán casi todos los instrumentos pastorales.

-¿Qué son “albogues” -preguntó sancho-, que ni los he oído nombrar, ni los he visto en toda mi vida?

-“Albogues” son -respondió Don Quijote- unas chapas a modo de candeleros de azófar, que, dando una con otra por lo vacío y hueco, hace un son que, si no muy agradable ni armónico, no descontenta, y viene bien con la rusticidad de la gaita y del tamborín; y este nombre “albogues” es morisco, como lo son todos aquellos que en nuestra lengua castellana comienzan en “al”, conviene a saber: “almohaza”, “almorzar”…don quijote y sancho dulzaina animados BLANCO

Miguel Querol Gavaldá afirma que para Don Quijote los “albogues” eran una especie de platillos como los de las bandas de música, “estamos por pensar -dice- que Don Quijote, excepto el nombre de “albogues”, no sabía más de ellos que Sancho. Casi nos atrevemos a decir -añade Querol- que la explicación que Don Quijote da de los “albogues” es un rasgo humorístico de Cervantes, que puso en boca de nuestro caballero una respuesta disparatada a la pregunta de su escudero, y este rasgo de humor ha sido tomado en serio por algunos, dando lugar a la segunda acepción del vocablo “albogues”, como significando una especie de platillos. Nos permitimos esta afirmación como una hipótesis aceptable, mientras no conozcamos otros textos que corroboren esta excepcional explicación que de los “albogues” hace Cervantes”.

Asimismo, Querol cita las palabras de Covarrubias en su “Tesoro” definiendo el “albogue”: cierta especie de flauta o dulzaina. ..de la cual usaban en España los moros, especialmente en sus zambras. Está el vocablo corrompido de “albuque”…que vale tanto como trompetilla o instrumento de boca para sonar”. Información sacada de http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?ID=44.

Cervantes escogió con certera intencionalidad los nombres de los personajes que poblaron las páginas del Quijote, y voy a centrarme en estas líneas en el de Dulcinea, esbozando una hipótesis de trabajo original y plausible, conociendo el modo en que Cervantes cuidaba las palabras y, específicamente, la onomástica.

Dulcinea es el personaje femenino más importante de El Quijote,y tiene, en palabras de Cervantes, nombre “músico y peregrino, y significativo”. No erraba el escritor, pues se relaciona con la raíz “dul-ce”, término de frecuente empleo en las descripciones musicales.
Comienzo por relacionar Dulcinea con el instrumento musical llamado “dulzaina”, que tiene también raíz en “dulce”, como recuerda el Diccionario de Autoridades: “Del latín dulcis … Instrumento músico,a manera de trompetilla. Úsase en las fiestas principales para bailar: tócase con la boca y es de tres quartas de largo, poco más o menos, y tiene diferentes taladros en que se ponen los dedos… Usaron mucho los moros deste género de instrumento, y aun hoy se usa mucho en los reinos de Murcia y Valencia. Su etimología procede de la dulzura de su sonido, u de la palabra Dulciana, con que en la baxa latinidad nombraron a cierto instrumento músico”.

Acierta el Diccionario. Paul Zumthor recuerda cómo, al menos desde el año 1000, la calidad de “dulcis” fue de los mejores calificativos que se le pudieron aplicar a la voz. “El latín utiliza en esta función “dulcisonus”, referido tanto a los sonidos de los instrumentos como al que produce la garganta humana. El uso caracterizado así de“dulcis”, “suavis” y sus sinónimos no puede ser un efecto de la casualidad” (1989: 163).
aldonza, dulcinea y quijote dibujo

Conociendo el cuidado que tenía Cervantes a la hora de bautizar a sus personajes, este topos es un hecho a tener en cuenta. Altisonante fue la broma de mal gusto que Altisidora le gastó al pobre caballero,y quizá de ahí su nombre en forma de neologismo. Extendiendo este argumento, aprecio también picardía en la elección de Dulcinea como sobrenombre de Aldonza Lorenzo, nombre, así mismo, aliterativo.¿Jugaría también el polisémico Cervantes, maestro del lenguaje, con la orondez de la del Toboso y la estilización del instrumento de viento, propio, además, de contextos populares, como aquel en que vivía Aldonza? Cuando se muestra tal maestría en el empleo de la parodia y la ironía como la que se destila en El Quijote, no es insensato quedarnos con el beneficio de la duda.

Dulcinea, ese nombre “músico y peregrino”, se ha relacionado fonéticamente con un instrumento musical de viento, la “dulzaina”, peregrino también porque en manos de sus tañedores iban, y van hoy, de pueblo en pueblo junto a un tambor, tambora o tamboril. Dulcinea y dulzaina proceden de la misma raíz etimológica, pero la gracia estaría, fundamentalmente, en que la rechoncha Aldonza fue descrita, cómicamente, con la referencia a un estilizado instrumento musical. Donde Sancho veía un pandero, don Quijote, en su idealizada mirada, percibía una dulzaina.

Aldonza Lorenzo, en versión de Sancho, describe otro tipo de mujer,no precisamente dulce ni meliflua, porque “se puso un día encima delcampanario del aldea a llamar unos zagales suyos que andaban en un barbecho de su padre y, aunque estaban de allí más de media legua,así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre”. Esta mujer en funciones de campana tonante, nos vuelve a situar simbólicamente en el timbre metálico y un tanto desabrido si no se tañe muy bien “la dulzaina”.
Cervantes no abusa de la dulzaina en El Quijote, y sólo aparece dos veces citada en toda la novela, como explicación a un aerófono propio de los musulmanes al que se lo compara con “un género de dulzainas que parecen nuestras chirimías” (Quijote, II.26; 850).
El propio autor,en Los trabajos de Persiles y Segismunda, calificó a la dulzaina de instrumento bélico. Obviamente, conocía bien con qué se identificaba su sonido.

El Quijote y sancho la dulzaina y el quijoteDulcinea y Aldonza son las dos caras de la misma moneda. Caras desiguales, no obstante, porque la labradora Aldonza aparece siete veces nombrada así en la novela, frente a las 278 apariciones de la más estilizada e irreal Dulcinea.
Toda la información ha salido del siguiente link. Dulcinea o Dulzaina, precioso nombre de mujer. Fin http://www.academia.edu/461905/Dulcinea_dulzaina_dulcimer._Un_nombre_m%C3%BAsico_en_el_Quijote